
No están las cosas aquí para ficciones: la sombra de un fraude electoral de enormes dimensiones planea sobre el país. Sumergido en la vorágine de sus efectos (labores obligan) me alejo momentáneamente del blog. Por si a alguien le gustan las matemáticas, las supuestas pruebas del delito están aquí. También para eso sirve internet.
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