martes, 15 de mayo de 2007

Bibliotecas heredadas

El artículo de Javier Marías en el EPS de este último domingo me obliga a regresar al autor. Es el destino de las personas obsesivas como yo, que tropezamos varias veces con los mismos Bolaños o Marías y cada caída es una nueva victoria, y así hasta el infinito.

La historia es emotiva: la biblioteca de Sir Peter Russell (fallecido hace menos de un año) ha sido subastada recientemente por una de esas empresas dedicadas al lucrativo negocio de vender restos de vidas, fragmentos materiales de lo que un día fue el hogar de alguien y que ahora, sin su dueño, pasan a ser objetos inútiles y un engorro para los herederos, si es que los hay. Varios de los volúmenes que allí convivían (hoy ya sería mejor usar el sintagma "que allí se almacenaban", visto el triste fin de sus días) fueron donaciones del propio Marías, que dedicaba sus libros al buen amigo y le mandaba regularmente las ediciones extranjeras de Tu rostro mañana, a quien por cierto ya va dedicada la obra desde la imprenta. Como todas las historias emotivas, el final es melancólico: el "lote Marías" acaba siendo comprado por inescrupulosos y voraces tiburones que, a su vez, revenderán después a mayor precio la mercancía para mantener el negocio de los libros de viejo.

Quizás sea esto, apunta Marías, lo que permite que al fin y al cabo podamos todos entrar en una de esas librerías y encontrar pequeños tesoros, con dedicatorias a mano y rarezas varias, y que no sólo vayan pasando de mano en mano, de amigo a amigo.

Muchas veces he pensado en mi pequeña biblioteca barcelonesa de poco más de 500 volúmenes, de seguro la parte material de ese domicilio a la que tengo más apego, dejando aparte a un viejo oso de peluche. Y tantas veces me he preguntado sobre el destino de esa colección, que en algunos años duplicará o triplicará el número de ejemplares, y que me sobrevivirá sin ninguna duda. La solución fácil es dejarla al cuido de alguien cercano, un familiar directo (no digamos ya un hijo, heredero por excelencia) pero sabemos que nadie podrá dedicarle el entusiasmo con el que hemos ido incorporando cada libro, sabiendo de manera indiscutible quién nos regaló ese, o dónde compramos aquel otro. Recuerdo cada circunstancia de cada novela y de cada ensayo, y a estas alturas me sobrecoge esta certeza porque no ha sido nada planificado: sólo la memoria, que es fatalmente selecta, se encarga de mantener viva en el recuerdo esa parte de mi historia personal.

Yo, en un tiempo juvenil, me dediqué con bastante ahínco a perseguir autores en pos de una firma, y mi biblioteca acoge bastantes dedicatorias de puño y letra de gente variopinta. Hay, cómo no, un par de Marías (Mañana en la batalla piensa en mí y Tu rostro mañana 1) aunque he tenido otras oportunidades y no he querido abusar. Tengo el Cela planetario también con firma, quién sabe si eso tendrá hoy algún valor. Pero además de literatura hay un libro sobre ajedrez firmado por su autor, Anatoly Karpov (¿qué habrá sido de Karpov?). También Carmiña Martín Gaite estampó su rúbrica en La reina de las nieves, y el amigo Joan Margarit puso bellas palabras en Els motius del llop.¡Hasta Justo Serna me mandó un libro de Conrad dedicado por aquél para el desconocido JacoboDeza, que agradecí de veras! Creo que lo último fue una rúbrica de Amélie Nothomb que ahora tengo en la sucursal de Nicaragua.

Pues todo esto y más ocupa un buen espacio de una sola habitación, pero el espacio sentimental traspasa los muros y me pone en la tesitura de pensar qué ocurrirá con esas miles de hojas encuadernadas, un verdadero regalo envenenado para un no-lector. Hay mucha mezcolanza, cierto, pero cada vez se va asemejando más a un proyecto de biblioteca de autor, con obsesiones visibles, querencias extravagantes y ausencias notorias que espero ir completando todavía. Casi todo es moderno, desde los años ochenta, pero hay algun volumen concreto de literatura catalana de los años veinte.

Sir Peter ya tiene su estimado legado en manos de desconocidos, otros dedos que marcarán con sus huellas las páginas que él alguna vez leyó. En tiempos de bookcrossings y otras globalizaciones, todavía emociona reconocernos en los que, libro a libro y página a página, conformamos una vida rodeados de nuestra prole escrita.

________________________________________

Aunque ya lo digo a toro muy pasado, el premio Reino de Redonda atina una vez más con la decisión del jurado. Ya marea ver la lista de premiados (Elliot, Coetzee, Magris...) y sólo faltaba Steiner, que según el enterado M. Rodríguez Rivero compitió muy de cerca con Eco. En los orígenes de este blog, cuando JacoboDeza jugaba literariamente con otros apellidos y esta senda todavía no era de libros sino de elefantes, escribí una reseña de la presentación del libro La idea de Europa en la librería La Central de Barcelona. Les recupero aquí la prehistoria como quien dice "si es que yo ya sabía lo que iba a ocurrir con Steiner..."

________________________________________

Cortesías de los amigos.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Por fin! Hasta JacoboDeza vuelve a la blogosfera... Feliz vuelta si --además-- el motivo es Marías. En cuanto a Steiner, cuando me enteré del premio, regresé a él y releí su Nostalgia del absoluto. Salvo alguna página en la que decae, el conjunto es majestuoso: como 'La idea de Europa'.

Fdo.: Justo Serna

JacoboDeza dijo...

El gusto es nuestro de tenerle de nuevo por aquí, y hablo en nombre de todos los paseantes que parece que no se han acabado de ir nunca de la senda.

Entre las muchas tareas pendientes que acarreo, tengo un comentario sobre uno de tus posts recientes, literario para más señas, que provocó mi curiosidad y las ganas de decir algo. Todo llegará.

Un saludo.

Manzanilla y Sal dijo...

Hace poco (creo incluso que hoy) salió una noticia sobre Karpov en El Comercio de Lima. Parece que es embajador de la Unicef.

JacoboDeza dijo...

...o sea, que mi libro dedicado sigue cotizando al alza... Gracias por el detalle informativo.

Fuca dijo...

Mi biblioteca particular es un poco más grande que la tuya, Jacobo, más de 2000 volúmenes, y supongo que seguirá aumentando, a pesar de que a mi casa ya no le quedan paredes donde colocar más libros. También pienso muchas veces qué pasará con estos libros a los que les tengo tanto cariño y, a medida que pasan los años, me voy convenciendo de que lo que deberíamos hacer los amantes de las letras es donar nuestros ejemplares para enriquecer alguna biblioteca pública, quizá los lectores anónimos sean más agradecidos que nuestros herederos.

Me alegra que hayas regresado a tu senda, Jacobo, te echábamos de menos. Un abrazo.

JacoboDeza dijo...

La biblioteca pública de mi pueblo no podía aceptar libros hace unos años, pues ya no alcanzaban en sus estantes (!). Después de una ampliación de sus salas no he vuelto a preguntar, pero creo que con esas donaciones acostumbran a ser muy selectivos...

Bienvenida, Fuca.

Anónimo dijo...

HOLA JACOBO, ME LLAMO MARISOL Y CAI DE PURA CASUALIDAD A TU BLOG, SOY CHILENA Y ESTABA BUSCANDO DESESPERADAMENTE UNA ENCICLOPEDIA MUY HERMOSA DEL AÑO 1962 QUE SE LLAMA "ENCICLOPEDIA JUVENIL MI AMIGO" Y ES DE CUATRO TOMOS, LA EDITORIAL ES RENACIMIENTO S.A. DE MEXICO Y ME HA SIDO IMPOSIBLE, Y TENGO UNA GRAN NOSTALGIA DE ESOS LIBROS PORQUE MARCARON MI NIÑEZ DE ENSUEÑO CUANDO ME SUBIA A UNA HIGUERA GRANDE AL FONDO DEL PATIO DE UNAS TIAS ACOMODADAS QUE LA TENIAN, PASABAN LARGAS HORAS LEYENDO MIENTRAS QUE MI IMAGINACIÓN VOLABA CON LOS ROMANOS ANTIGUOS, POR GRECIA, ESPAÑA, GRAN BRETAÑA CON EL REY ARTURO O LOS AZTECAS EN MÉXICO, UF¡¡¡ LARGO DE DESCRIBIR, SI PUDIERAS AYUDARME CON ALGUN DATO, TE LO AGRADECERIA DE TODO CORAZÓN.
PERO AL PUNTO QUE VOY ES A LO QUE TU COMENTAS SOBRE QUIEN HEREDARAN NUESTROS LIBROS Y COMO DICEN TUS OTROS COMENTARISTAS, SI REALMENTE SERÁN VALORADOS COMO NOSOTROS LO HACEMOS, PORQUE DETRAS DE CADA LIBRO HAY UNA HISTORIA, UNA SITUACIÓN, EMOCIONES DIFERENTE Y ESO ES PARTE DE NUESTRO SENTIR Y ESO NO SE HEREDA, TENGO UNA HIJA DE CUATRO AÑOS QUE SE DIVIDE ENTRE QUE LE LEA UN CUENTO O JUEGUE EN LA INTERNET, ES DECIR ESTAMOS EN EXTINCIÓN Y LAS FERIAS LIBRES DE LIBROS USADOS TAMBIEN QUE SON UNA DELICIA PARA LOS QUE VIVIMOS EN PAISES DONDE LA BUENA LITERATURA ES MUY CARA.
Y PORQUE NO DECIR QUE NO HAY NADA MAS AGRADABLE QUE TOMAR UNO DE LOS TANTOS LIBROS Y RELEERLOS, CUANTO DETALLE ENCUENTRAS EN ESA SEGUNDA LECTURA, EL PRIMER TOMO DE LA ENCICLOPEDIA QUE TE COMENTO LA LEÍ NO SE CUANTAS VECES Y NUNCA ME ABURRIA, OJALA QUE NUESTRA ESPECIE NO SE PIERDA Y QUE EL ROMANTICISMO DE LA LECTURA EN EL BALCON, EN EL LIVING O EN LA HABITACIÓN, AUNQUE SE CAMBIE EL LUGAR A POR EJEMPLO: EL METRO, LAS MICROS, EN LA CONSULTA DEL DOCTOR, ETC. PERMANEZCA, QUE ESTEN BIEN

alfaromarisol@hotmail.com

JacoboDeza dijo...

Encantado de tenerte también por aquí, Marisol. Espero que regreses también un poco más arriba, en los artículos que voy colgando con cierta regularidad (menos de la deseada).

Por ahora no puedo ayudarte con esa enciclopedia sentimental, pero anoto el dato y si por alguna casualidad de la vida (la misma por la que has ido a caer aquí) llega a mis oídos o vista alguna noticia, te aviso.

Te agradezco tu aportación, tan sentida y personal. Los tocados por la literatura sabemos qué quiere decir todo eso, a flor de piel.

Un saludo.