jueves, 12 de octubre de 2006

Pamuk en los laureles


La generación de Javier Marías ya gana premios Nobel, así que la cosa está al caer. Orhan Pamuk hizo buenos la mayoría de los pronósticos y se embolsó el millón y pico de euros que le corresponden como ganador. Es reveladora la introducción que Rosa Montero hizo de su entrevista con el autor en EPS, hace pocas semanas: "He aquí un hombre que, con bastante probabilidad, ganará el Nobel de Literatura en los próximos años". Era cuestión de días.

En esa entrevista, ahora recuperada desde la página principal de la web de El País, aparece Pamuk desde el principio como un quisquilloso interrogado, hasta el punto de que sus precauciones acaban siendo divertidas. "Ese es su problema, usted sabrá qué quiere preguntar...", le espeta a la Montero, cuando previamente ha querido saber hasta el tipo de papel en que se imprime EPS. Y la entrevista deriva hacia aspectos políticos, que son los que al fin y al cabo le han aupado hasta el suplemento dominical, y los que también le han posibilitado ganar un Nobel. El futuro ya no es lo que era, y el Nobel tampoco: ya no basta con escribir bien, hay que intentar ser, pongamos, un puente cultural entre Oriente y Occidente, ahí es nada. La Frase, que colecciono como mariposas ensartadas en agujas, lo expresa bien claro este año:

La búsqueda del alma melancólica de su ciudad natal ha descubierto nuevos símbolos para el choque y el entrelazamiento entre las culturas.

Pero me imagino que las entrevistas a escritores, y lo digo desde mi tierna inocencia, deben servir para instigar la lectura de sus libros. Hay al menos una frase ahí que pudiera ser la espoleta por la que algunos huyéramos corriendo a la librería si tuviéramos acaso librerías cercanas con Pamuks. Dice:

"Y para poder sacar esa esencia común a la superficie, hay que escribir más allá de las ideas comunitarias, hay que escribir libre de ellas, desde el sentido básico y universal de lo humano. Y hacer esto no es muy común. De ahí la soledad del escritor, no porque seas un individuo especial y único, sino porque tienes que esforzarte en escribir desde fuera de las miradas limitadoras de las diversas ideologías comunitarias."

Es ciertamente bella esa idea del escritor situado por encima de lo "comunitario", empeñado en escudriñar en lo inefable, en ese sentido universal de lo humano. De hecho, dudo de que una buena novela pueda estar anclada en las corrientes de pensamiento comunes, y no hay otra posibilidad para crear obras perdurables que centrar la mirada en el ser humano. Una frase así, tan fácil de leer, no aguntaría en los labios de muchos escribas contemporáneos.

Pese a lo previsible, otro día más en que la literatura ocupa portadas de prensa.

3 comentarios:

pies diminutos dijo...

Hola Jacobo, me acerco, creo que por primera vez a tu blog, gracias a la reseña que te ha dedicado este mes la revista de literatura Quimera. Reconozco que la visita a merecido la pena y prometo venir más por aquí. Me ha gustado mucho leer tu anterior entrada, la de los mejores 10 libros. Tus opiniones son certeras y sinceras a la par. Pásate por casa cuando quieras. Un saludo!

Salón de sol dijo...

Creo que con la polémica oriente-occidente, no era dificil imaginar que él ganaría el Novel.
Un saludo.

Natalia Book dijo...

Hacía tiempo que no leía tu blog y me alegro de volver a hacerlo.
En cuanto al nobel de este año, sí que creo que el asunto "Turkia-Unión Europea" tenga algo que ver en el asunto. Yo hubiera votado por Bob Dylan o Roth.
Saludos